Cada despliegue es una ruleta rusa y a veces rompe producción
Desplegar no debería dar miedo. Debería ser lo más aburrido del día.
Si en tu equipo desplegar genera tensión, si hay una hora "segura" para hacerlo o si alguien siempre se queda pendiente "por si acaso", tienes un problema de proceso, no de mala suerte.
Cuando cada despliegue depende de que todo salga bien a la primera, tarde o temprano algo sale mal.
Vídeo en preparación: Gestión de infraestructura AWS explicada en 3 minutos
Cómo hacemos que los despliegues sean seguros
- Pipelines de despliegue con pasos claros y reversibles, no scripts manuales cruzando los dedos.
- Entornos de prueba que reflejan de verdad producción, para detectar problemas antes de que lleguen.
- Estrategias de despliegue gradual, para que un fallo afecte a una parte mínima de usuarios, no a todos.
- Rollback rápido y probado, no improvisado en caliente cuando algo ya se ha roto.
El objetivo es que desplegar deje de ser un evento y se convierta en una tarea rutinaria más.
Esto forma parte de la gestión de infraestructura AWS.
Relacionado: que la aplicación aguante los picos de tráfico y salir de un sistema sostenido con parches.